CÓMO MEJORAR LA AUTOESTIMA (AE)

Todo el día con una brújula en la mano orientando al Bienestar

Estamos en continua construcción, nos damos forma, con las palabras que nos decimos y con los gestos y las palabras que “ingerimos” de los demás. Nos decimos muchas veces pensamientos distorsionados e inexactos, que no nos ayudan a tener una vida mejor ni a rendir más.

Para la masa grande de pensamientos negativos que podemos tener, por economía de esfuerzo, lo mejor es recurrir a la Actitud Mindful, “que estos pensamientos, cuando seamos conscientes de ellos, se conviertan en ramitas que descienden por un riachuelo o en nubes en el cielo mental”, nada más. En paz con ellos, no en guerra. Sin critica, ecuánimes, aceptando, con confianza y paciencia.

Para pensamientos negativos, claves en nuestra filosofía de vida, que se repiten de manera insistente, podemos “meterles el diente”. Ya esta sería una actitud activa, pues reformulamos el pensamiento, limpiándolo de distorsiones cognitivas o errores de pensamiento, tipo hipergeneralizaciones, pensamiento todo o nada, etiquetas, dramatización, etc. Ejemplo, “no podré, lo haré mal”. Se reformula en “¿cómo puedo adivinar que no podré o podré? Tengo preparación sobrada y también experiencia para salir airoso, aun así me permito errores, solo sé que lo haré lo mejor que pueda y así aprendo y lo hago cada vez mejor”. Estos pensamientos automáticos ya discutidos racionalmente, los convertimos en autoafirmaciones positivas. Estas autoafirmaciones las podemos escribir en post it para poner en lugares que estén muy visibles (espejo del baño, mando de la tele, nevera), en nuestra agenda, etc.

También es importante tener las metas cortas escritas (en positivo, claras, alcanzables y bajo nuestro control). Esto hace más fácil que la brújula oriente a nuestro bienestar.

La tarea de la Reescritura del día nos viene genial para enfocarnos hacia nuestras metas, es un pequeño guion del día “ideal” para nosotros. Otra tarea, la “Auto caracterización”; en 3ª persona, uno se describe haciendo narrativa de su vida, pero inserta un cambio mínimo en ella, este cambio es importante para conseguir el bienestar. También podemos escribir una carta, donde en un futuro cercano nos vemos en 1ª persona cómo somos felices, qué hacemos, qué ha cambiado.

Pondré 5 acciones en mi agenda que me ayuden a acercarme a mis metas. También mirando hacia lo positivo, escribiré al menos 5 cosas al día gratificantes y me premiaré por ellas al siguiente día (debe planificarse para ser efectivo para la AE, este premio)

Haré un hueco para algo de ejercicio vigoroso, para meditar, para un momento de socializar, y para cuidar la nutrición.

Tomo en cuenta que la AE tiene que ver con el entorno, entonces elijo el menos “tóxico”(emociones, personas) en relación a él, tomando consciencia de su importancia.

Para la AE es importante la asertividad, así que defenderemos al menos un derecho básico humano al día, autoexpresándonos, empoderándonos.

 

Como ejercicios de autohipnosis, aunque hay muchos, el puente al futuro (uno se ve a corto plazo como quiere, con una imagen atractiva, y la situación ideal) y el refugio de AE, el cual se va completando visualización a visualización. Suele tener elementos fijos, como un espejo de cuerpo entero para vernos, imágenes de momentos felices en las paredes, un plasma donde se proyecta momentos de éxito pasado o fututo, vez tras vez, y una pizarra con las expresiones de personas significativas para nuestra AE.

Otros ejercicios como el de la autoevaluación precisa (en todas las áreas; puntos fuertes y débiles), o precisar para cada uno cómo es una persona valiosa, y qué cualidades reconoce en él/ella misma de estas cualidades.

Otra manera indirecta de aumentar la AE es empoderarse exponiéndonos a nuestros miedos. Nos puede ayudar la exposición gradual a estímulos temidos (como la exposición a hablar en público) y también otro tipo de tareas como la de “Las peores Fantasías” de Giorgo Nardone, en la que la persona reserva un espacio y tiempo concreto (de 5 min cada hora a 30 minutos al día) para concentrarse en las peores calamidades que le pudieran suceder. Se basa en el principio “tocar el fantasma para hacerlo desparecer”.

 

En suma, como decía Mark Beyebach, psicólogo sistémico, defendamos la RECURSOMANIA. Sin duda hay tareas y recursos para no desorientarnos y seguir en el camino hacia una sana AE, que siempre, en última instancia, se basará en el AUTOCONOCIMIENTO. Y una última obviedad, ésta descrita muy bien por Elia Roca. Prefiramos trabajar las metas cortas a las muy de largo alcance. Trabajemos las metas cortas, las más cercanas a nuestro Yo Real del aquí y ahora, esto es lo mejor para la AE. Mejor que recordarnos la gran distancia que nos separa de nuestro Yo Ideal. La felicidad está en cada paso. Saborear cada bocado, no estando en el anterior ni el siguiente, sólo en el presente. Solo se mira atrás o hacia delante para planificar y recordar ruta. La elección de pensamiento y acción se hace aquí, ahora.

 

Tomo en cuenta que la AE tiene que ver con el entorno, entonces elijo el menos “tóxico”(emociones, personas) en relación a él, tomando consciencia de su importancia.

 

María Vallejo Guardiola

Psicóloga sanitaria

 

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